30/06/11

Growing up

Era la primera vez que lo hacía. Quedar con un chico así, en frío. Una amiga le pasó su correo, le dijo que podía interesarle. Ella se lo pensó un tiempo y finalmente lo agregó, a ver qué pasaba. Ya tenía muchos ciberamigos pero esto era diferente. No se pasaron meses chateando, esto no era una historia de amor. Hablaron un día y se citaron para el viernes, sin más. Si sus padres se enterasen...

No podían hacerlo en su casa, su madre se pasaba las tardes enganchada a Tele 5 y luego venía su hermana del colegio. Conservaba la suficiente lucidez como para no querer entrar en la casa de un desconocido de buenas a primeras, y a la salida del insti era demasiado arriesgado. Finalmente decidieron quedar en una conocida cafetería del centro, y luego tal vez en los baños...

Llegó el viernes, estaba bastante nerviosa. Esa noche había quedado con sus amigas y estarían todas expectantes. No podía defraudarlas. Lo reconoció en seguida, llevaba una gorra roja y los vaqueros, casi por las rodillas, dejaban ver unos boxers Calvin Klein. Era mono. Se dieron dos besos y pidieron algo, pero pronto el silencio se hizo incómodo. No tenían nada que decirse. "Bueno, ¿vamos al baño?", dijo él al poco rato. Ella asintió: "Te espero en el de minusválidos, los otros son demasiado estrechos para dos personas. Deja pasar un par de minutos y llama a la puerta". La suerte estaba echada. Se arregló un poco el pelo frente al espejo y en seguida llamaron. Era él.

Entró. Ella dejó el bolso sobre el lavabo y se puso a rebuscar. "Lo has traído, ¿no?" dijo él. "Claro, lo tengo aquí", contestó. Sacó un billete de 50 euros. Él lo cogió, le dio una pequeña bolsita blanca y se marchó sin despedirse. Ella volvió a arreglarse el pelo, esperó un minuto, y, mientras salía, marcó el número de alguna de sus amigas. "¡La tengo!".

28/05/11

11/05/11

Bedtime

- ¿Sabes lo que quiero tener cuando nos vayamos a vivir juntos? Una cama enorme, ¡enorme de verdad!

Aquel era su pequeño sueño, una cama inmensa donde soñar a lo grande. A él nunca se le había ocurrido, pero le pareció buena idea. No les resultó barata, pero qué importa cuando te metes en esos préstamos. Hecho a medida, tuvieron que entrar el colchón por el balcón. Era una cama estrictamente cuadrada, de tres por tres, para no tener que preocuparse nunca de que se saliera la manta por los pies. Para poder dormir cada día con sus piernas apuntando a un punto cardinal diferente. Para que no hubiera un mi lado y un su lado, sino una llanura inabarcable que compartir. Y le sacaron partido hasta hacerla pequeña, pasaron días enteros sin salir de ese cuadrilátero donde ganaban los dos, donde rieron, donde sudaron, donde temblaron, donde comieron y a veces cenaron, donde tantas veces se perdieron, se amaron, se besaron, se amaron de nuevo. Donde tantas cosas tenían cabida, donde todo era posible.

Y ahora que se ha ido, ahora que es la mitad, la cama de sus sueños es una pesadilla, y el colchón individual que ha puesto a su lado se le hace enorme todas las noches.

06/05/11

#s

Traigo este meme del blog de Yopo porque me ha gustado y creo que a vosotros os gustará también. Consiste en contestar todas las preguntas con números, sin dar mayores (ni menores) explicaciones. Si algunas no se pueden contestar, se pone un guioncito y a correr. Si queréis matizar alguna respuesta ya es cosa vuestra, aunque el meme pierde parte de gracia, así que si acaso recomendaría hacerlo en los comments si os preguntasen. De todos modos, no voy a nominar a nadie, que lo haga quien guste. :-)

¿Cuántos años tienes? 28
¿En qué día naciste? 19
¿Con qué edad empezaste el colegio? 3
¿Cuánt@s herman@s tienes? 2
¿En cuántas ciudades diferentes has vivido? 2
¿A qué edad fue tu primer amor? 6
¿Cuántas veces te has enamorado de verdad? 7
¿Cuál es el número de tu casa? 42
¿Cuántos pares de zapatos tienes? 10
¿Qué numero de pie usas? 44
¿Cuántas mascotas has tenido a lo largo de tu vida? 0
¿Cuántos teléfonos móviles tienes? 3/5
¿Cuántas televisiones hay en tu casa? 4
¿Cuántos ordenadores hay en tu casa? 4
¿Cuál es la matrícula de tu coche? -
¿Cuántos idiomas hablas, incluyendo el castellano? 5
¿Cuántas veces has volado en avión? 14
¿Cuántas veces has montado en barco? 0
¿En cuántos países diferentes, incluyendo España, has estado? 5
¿A qué edad te casaste? -
¿Cuántos hijos tienes? 0
¿A qué edad tuviste tu primer hijo? -
¿Cuántos amigos de verdad consideras que tienes? 1.000.000
¿Cuántos puestos de trabajo has tenido a lo largo de tu vida? 4
¿De cuántas redes sociales formas parte? 2
¿Cuántos blogs has tenido a lo largo de tu vida? 2
¿Cuál es tu número favorito? e
¿Hace cuántos días empezaste a chatear con Danygirl? ¡365!
Y ya está. Parece fácil pero no lo es tanto, muchas respuestas he tenido que pensarlas (o calcularlas xD).

30/04/11

The final countdown

Era verdad. Te pasa toda la vida por delante de los ojos, aunque los cierres. Como una película, dicen. Más bien como fotografías. Veintidós, Núria dejándome. Veintiuno, aquel día en el monasterio. Veinte, la famosa cena en el Burger. Diecinueve, la boda de Joaquín. Dieciocho, el examen de filosofía. Diecisiete, la noche en la playa. Dieciséis, el día tan anhelado. Quince, Marta en clase de gimnasia. Catorce, el día que hicimos huelga. Trece, la Copa del Rey. Doce, una tarde en la piscina. Once, unos tebeos de Spider-Man. Diez, el esguince de tobillo. Nueve, las velas que no se apagaban. Ocho, las torrijas enormes. Siete, cuando me gustaron las zanahorias. Seis, el primer beso. Cinco, los dictados. Cuatro, caracoles de plastilina. Tres, el camión de helados. Abro los ojos. El asfalto avanza hacia mí. Dos metros, un metro. Veintidós, Núria dejándome.

08/03/11

Reina del tanga

Como último responsable del departamento de Recursos Humanos (cuesta más decir erre erre hache hache que recursos humanos) me encargo de las entrevistas. La sesión de hoy no ha sido muy satisfactoria, no me convencía demasiado ninguno de los candidatos, así que me he puesto a revisar nuevos currículos para otro día. Me ha llamado la atención uno bastante normalito, frente a las moderneces, estudiadas moderneces añado con indignación, que me suelo encontrar hoy en día, con gráficos, colorines y formas extrañas, apelando muchos de ellos a algo abstracto ajeno a la experiencia y el conocimiento. A mí qué me importa que tengas don de gentes o facilidad con los idiomas, lo que quiero saber es cuántos hablas, qué carreras tienes y en qué sitios has trabajado. No me cuentes milongas. Pues en fin, uno normal, de los de toda la vida, de nombre, foto y disposición vertical, arriba lo estudiado, abajo lo trabajado, algo en negrita o subrayado, bien. Una chica mona, María Nosequé, 19 años, etcétera. Y atención que aquí viene lo bueno. Tras haberlo leído, repaso la dirección de correo: reinadeltanga@hotmail.com. No lo entiendo. La nuestra es una empresa seria e importante. Esto no es el Bershka. No comprendo cómo alguien puede entregar un currículo con una dirección de correo tan inadecuada. Una cosa es la adolescencia, el instituto, cuando empiezas en internet y te haces una cuenta un poco ridícula, vale, pero no se puede mantener al entrar en el mundo laboral, y menos ponerla toda orgullosa. ¿Es que no se da cuenta? ¿No se puede hacer un correo con el nombre y los apellidos, o las primeras letras de los mismos, o el apellido y el año de nacimiento, algo? Pues no, reina del tanga, ahí bien claro, que lo ves y te entran ganas de romper toda la hoja y tirarla al fuego.

Empieza el lunes.

23/02/11

No se lo digáis a nadie

Voy a romper mi reciente silencio con un premio que me dio Bet la semana pasada. No tenía la intención de perder horas indagando de dónde salió, pero una pequeña dosis de curiosidad me ha llevado a su origen a tres metros sobre el suelo, de María, en apenas tres o cuatro clicks. ¡Muchísimas gracias, Bet!La única regla es contar un secreto muy íntimo y personal pero yo, parafraseando a Kiko Matamoros, si tuviera que contarlo no sería aquí sino en el Deluxe y cobrando una pasta.

Pero os voy a dar un poco de carnaza, para que no digáis. Corría el año 2002 y yo estaba perdidamente enamorado de una chica. Esa chica había estudiado conmigo solamente ese curso, último año mío en el instituto. El miércoles 26 de junio, lo sé porque se jugaba la segunda semifinal del Mundial de Corea-Japón, decidí ir a verla a su pueblo. Fue un arrebato, algo visceral. Nunca me había atrevido a decirle nada, y ese día me levanté con valor, cosa rara en mí, y me fui para la estación. La excusa con la que iba era darle la fecha de los exámenes de septiembre, supongo, a pesar de que yo ya no tenía que hacerlos. Vamos, que era un canteo igual, plantarme allí por sorpresa en plan "no, por si acaso tú no lo has mirado ya te lo traigo en persona". Pero lo mejor de todo es que, a dos minutos de llegar a la estación, me di cuenta de que, probablemente fruto de los nervios, había olvidado llevar conmigo la hoja donde estaba toda la información. ¡Qué estúpido! Si ya era patético presentarme con la hojita de las fechas como excusa chapucera, sin ella ya era el no va más. Y lo mejor es que, pese a ello, seguí a lo mío. Cogí el tren que deja en el pueblo más cercano, pregunté por el ayuntamiento, allí pregunté por un taxi, me dejaron llamar desde su teléfono... cada vez que lo recuerdo me parece más y más impropio de mí, irme a la aventura con cero planificación, sin plan alternativo, y dejando demasiadas cosas al azar. Lo cierto es que el azar quiso que contactara con el único taxista del pueblo, un tal José Luis, que me llevó al pueblo de la susodicha a cambio de 10€ (y como si pide 50, tenía un monopolio xD). Una vez allí me di cuenta de que ni siquiera sabía dónde vivía, solo que era en la plaza mayor... y no había ninguna plaza con ese nombre. El taxista me dejó en la que a él le parecía más importante y se marchó. Yo buscaba, en vano, portal tras portal. Incluso visité, andando, dos pueblos que están al lado buscando quién sabe qué. Tras toda la mañana perdida y momentos antes de desistir, me descubrí deambulando por la Calle Mayor. Era calle, no plaza. Encontré su casa. Llamé al timbre. ¿Qué excusa podía poner? Afortunadamente para mi imagen y desafortunadamente para mi corazón, no había nadie en casa. Cansado, derrotado y ridículo, decidí regresar al pueblo con estación de la manera más barata: haciendo autoestop. Un amable anciano me recogió y me dejó a tiro de piedra. Cogí el primer tren y regresé a Valencia, justo a la hora de comer. El partido aún no había terminado. El de fútbol, al menos.

Y esto, que era íntimo y personal, deja de ser un secreto. Creo que sois los primeros en saberlo, nunca lo había contado. En fin, qué tiempos, cuando yo era joven.

03/02/11

Heartbeats

Rodeados de un buen número de personas, solo ellos dos quedaban haciendo juego en esa sala. Cuatro cartas sobre la mesa, un gin-tonic vacío y una apuesta en el aire. All in, dice. Mueve todas sus fichas y le conmina a aceptar el último reto.

- ¿Lo ves o no?

Boffes estaba nervioso, notaba su corazón palpitando contra su pecho. Tenía frente a sí un montón de fichas que superaba, de largo, la cantidad que le quedaba. Ver la apuesta era jugárselo todo a una carta, y nunca mejor dicho. Con lo que había sobre el tapete, solo una reina de corazones podía hacerle ganar. Retirarse ahora suponía perder los miles de dólares que ya había puesto en juego. ¿Claudicar con el rabo entre las piernas y conservar una parte de su dinero, o llegar hasta el final tentando a la suerte? Para un jugador empedernido, la pregunta es retórica.

- Lo veo. Saca carta.

Minutos después se encontraba en la calle fumando un cigarro. La ciudad estaba llena de casinos, pero esa era su noche libre. Ya pensaría dónde dar su siguiente golpe otro día. A diferencia del resto del mundo que va a divertirse a La Capital Mundial del Entretenimiento, la emoción, para él, no estribaba en jugar con un casi inexistente porcentaje de éxito esperando que la suerte le acompañara en forma de carta furtiva, sino en continuar prediciendo, sin error, cuál sería el siguiente naipe extraído. En ambos casos, el dinero no era más que una excusa. Nadie va a Las Vegas por dinero, pues nada paga mejor que sentirse vivo.

21/01/11

Con style

Tanto maba como tishta me han otorgado el Stylish Blogger Award, que no sé muy bien de qué va ni estoy en la época en que lo indagaba. Tras los agradecimientos (¡gracias!) y tal y como suele venir pasando, junto con el premio va adjunto un minimeme en el que tengo que decir siete cosas nuevas de mí. Casi nada.


1) Perdí la virginidad a los 23 años.

2) De pequeño era un ligón.

3) Nunca he estado enamorado.

4) Soy zurdo.

5) Me encanta salir de fiesta.

6) Mi bebida favorita es el agua.

7) Soy el mayor de tres hermanos.


Desgraciadamente (o no), seis de las anteriores afirmaciones son falsas. :P

Tendría que nominar a quince, pero para hacerlo más interesante, los que acierten qué es verdad quedarán nominados. Así es más divertido jajaja.

¡Au!


Editado: Flipo con que la mitad de los comentaristas (14 de 28) hayáis dicho lo mismo. xD No sé si es el poder del primer comment o es que realmente lo parezco pero... NO SOY ZURDO. No, no lo soy. :P


Solución:

1) Perdí la virginidad a los 23 años.
Falso. En realidad, la perdí un poco antes. xD

2) De pequeño era un ligón.
Falso. Ni de pequeño, ni de mayor.

3) Nunca he estado enamorado.
Falso. Soy muy enamoradizo.

4) Soy zurdo.
Falso. Soy diestro como los toreros.

5) Me encanta salir de fiesta.
Falso. No me gusta nada.

6) Mi bebida favorita es el agua.
Falso. Como alguna apuntaba, es la cerveza. :D

7) Soy el mayor de tres hermanos.
Falso. Soy el menor de tres hermanos.


Sí, habéis leído bien. Dije que seis de las anteriores afirmaciones eran falsas, y así es. Las seis afirmaciones eran falsas. Y la única negación (la 3), también lo era. :-) Venga, alegraos, que no he nominado a nadie. :D

12/01/11

Prohibido tacañear

Aurelio colgó en la puerta, con cara de tremendamente orgulloso, un cartel donde anunciaba que en su bar sí se podía fumar. Los primeros días tras la nueva ley había perdido la mitad de clientela y estaba decidido a recuperarla. Ese día hubo llenazo, pero la caja no aumentó: la cerveza de más que se tomaban los fumadores era un café de menos que disfrutaban los no fumadores. Estos, al día siguiente, ni fueron.

Los fumadores seguían pagando solamente una consumición porque el resto lo ahorraban para tabaco.